La enfermedad de boca, manos y pies (EBMP) es una infección viral común en niños menores de 5 años, aunque también puede afectar a adultos. Es causada principalmente por el virus Coxsackie A16, aunque otros enterovirus como el A71 pueden estar implicados. Recientemente, se ha reportado un incremento de casos en Perú, lo que ha generado preocupación entre padres y autoridades sanitarias. En este artículo, analizaremos las causas, síntomas, tratamiento y medidas de prevención de esta enfermedad, así como las razones detrás de su propagación.
¿Qué es el virus Coxsackie y cómo se transmite?
El virus Coxsackie pertenece a la familia de los enterovirus, que se transmiten principalmente por vía fecal-oral y respiratoria. El contacto directo con secreciones nasales, saliva, heces o líquido de las ampollas de una persona infectada puede propagar el virus. También puede transmitirse a través de objetos contaminados, como juguetes, cubiertos o superficies. El período de incubación suele ser de 3 a 6 días, y la enfermedad es altamente contagiosa durante la primera semana.
Síntomas de la enfermedad mano-pie-boca
Los síntomas iniciales son similares a los de un resfriado común: fiebre leve, dolor de garganta, malestar general y pérdida de apetito. Uno o dos días después, aparecen ampollas rojas y dolorosas en las palmas de las manos, plantas de los pies y en el interior de la boca, incluyendo la lengua, encías y mejillas. Estas lesiones pueden convertirse en úlceras y causar molestias al tragar. En algunos casos, también puede aparecer un sarpullido en las nalgas o los codos. La fiebre suele durar de 3 a 5 días, y las ampollas se resuelven en una semana aproximadamente.

¿Por qué se ha propagado en Perú?
El aumento de casos en Perú podría deberse a varios factores. En primer lugar, el virus Coxsackie es endémico en muchas regiones del mundo, y los brotes son más frecuentes en climas cálidos y húmedos, como los que se presentan en algunas zonas del país. Además, la reanudación de actividades escolares y la relajación de medidas de higiene post-pandemia han facilitado la transmisión entre niños. La falta de inmunidad previa en poblaciones que no han estado expuestas al virus también contribuye a la propagación. Es importante destacar que no existe una vacuna específica contra el Coxsackie, por lo que la prevención se basa en medidas higiénicas.
Tratamiento y cuidados en el hogar
No hay un tratamiento antiviral específico para la EBMP. El manejo se centra en aliviar los síntomas. Se recomienda:
- Reposo e hidratación adecuada para evitar la deshidratación, especialmente si las úlceras bucales dificultan la ingesta de líquidos.
- Analgésicos y antipiréticos como paracetamol o ibuprofeno (siempre bajo supervisión médica) para controlar la fiebre y el dolor.
- Enjuagues bucales con agua salada o soluciones antisépticas suaves para aliviar las molestias orales.
- Evitar alimentos ácidos, picantes o muy calientes que puedan irritar las ampollas.
Los antibióticos no son efectivos contra los virus, y el uso de corticosteroides tópicos está contraindicado. En casos graves, especialmente si hay afectación neurológica (como meningitis viral), se requiere hospitalización.
Prevención: claves para evitar el contagio
Dado que no hay vacuna, la prevención se basa en la higiene:
- Lavado frecuente de manos con agua y jabón, especialmente después de cambiar pañales, ir al baño o antes de comer.
- Desinfección de superficies y objetos compartidos (juguetes, pomos, etc.).
- Evitar el contacto cercano con personas infectadas, como besos, abrazos o compartir utensilios.
- Mantener a los niños enfermos en casa hasta que la fiebre haya desaparecido y las ampollas se hayan secado (generalmente de 5 a 7 días).
Complicaciones y pronóstico
La EBMP suele ser una enfermedad autolimitada y benigna. Sin embargo, en raras ocasiones, el virus Coxsackie puede causar complicaciones graves como meningitis viral, encefalitis, miocarditis o parálisis flácida aguda. Los niños menores de 2 años y aquellos con sistemas inmunológicos debilitados tienen mayor riesgo. Ante signos de alerta como fiebre alta persistente, dolor de cabeza intenso, rigidez de nuca, vómitos o somnolencia, se debe buscar atención médica inmediata.
Conclusión
El aumento de casos de enfermedad de boca, manos y pies en Perú es un recordatorio de la importancia de las medidas de higiene básicas. Aunque la mayoría de los casos se resuelven sin complicaciones, la prevención sigue siendo la mejor herramienta. Mantener una buena higiene de manos, desinfectar superficies y aislar a los enfermos son acciones clave para reducir la transmisión. Ante cualquier duda o síntoma grave, consulte a su pediatra o médico de cabecera.
