Cuando hablamos de colesterol, la mayoría pensamos en algo malo. Pero, ¿sabías que sin colesterol no podríamos vivir? Así lo explica el cardiólogo José Abellán: “El colesterol es necesario, lo malo es tenerlo elevado en sangre”. Vamos a desgranar esta afirmación.
¿Qué es el colesterol y por qué lo necesitamos?
El colesterol es una sustancia grasa que nuestro cuerpo produce y que también obtenemos de algunos alimentos. Es esencial para formar membranas celulares, producir hormonas como el estrógeno y la testosterona, y sintetizar vitamina D. Sin él, nuestro organismo no funcionaría. El problema no es su presencia, sino su exceso en sangre.
Colesterol bueno y malo: no es tan simple
Seguro has oído hablar del colesterol LDL (“malo”) y HDL (“bueno”). El LDL transporta colesterol desde el hígado a las células; si hay demasiado, puede acumularse en las arterias. El HDL recoge el exceso y lo lleva de vuelta al hígado para eliminarlo. Pero la realidad es más compleja: existen subtipos de LDL, y el tamaño de las partículas importa. Las partículas pequeñas y densas son más peligrosas que las grandes.

Mito: todos los alimentos con colesterol elevan el colesterol
Durante décadas nos dijeron que evitar huevos y mariscos era clave. Hoy sabemos que el colesterol dietético tiene poco impacto en los niveles sanguíneos para la mayoría de personas. Lo que realmente influye son las grasas saturadas y trans, presentes en bollería industrial, carnes procesadas y fritos.
Factores de riesgo más allá de la dieta
El colesterol alto no solo se debe a lo que comes. El sedentarismo, el tabaquismo, la obesidad y la genética juegan un papel enorme. Existe una condición llamada hipercolesterolemia familiar, donde el hígado no elimina bien el LDL, incluso con una dieta perfecta. En esos casos, la medicación es necesaria.
¿Cuándo preocuparse?
Los niveles recomendados de LDL varían según el riesgo cardiovascular de cada persona. Alguien con diabetes o antecedentes de infarto debe mantenerlo por debajo de 70 mg/dL, mientras que una persona sana puede estar tranquila con 130 mg/dL. No te obsesiones con un número sin contexto.
Estrategias para controlar el colesterol
- Ejercicio regular: 30 minutos de actividad aeróbica al día pueden subir el HDL y bajar el LDL.
- Fibra soluble: avena, legumbres y frutas como la manzana ayudan a eliminar colesterol.
- Grasas saludables: aceite de oliva, frutos secos y pescado azul (omega-3).
- Evitar el tabaco: fumar oxida el LDL, haciéndolo más dañino.
La medicación: ¿amiga o enemiga?
Las estatinas son el tratamiento más común y han demostrado reducir infartos y muertes. Sin embargo, algunos pacientes temen efectos secundarios como dolores musculares. La mayoría los tolera bien, y existen alternativas como la ezetimiba o los inhibidores de PCSK9. No dejes de tomar tu medicación sin consultar a tu médico.
Conclusión personal
Como médico, veo a diario pacientes angustiados por su colesterol. Mi consejo: no demonices esta molécula. Lleva una vida activa, come variado y hazte chequeos regulares. El colesterol es necesario; el descontrol es lo que debemos evitar. Como dice el doctor Abellán, lo malo es tenerlo elevado, no tenerlo.
