La menopausia es una etapa de profundos cambios hormonales que afectan la salud ósea, muscular y metabólica. Durante años, los mitos han rodeado el ejercicio en esta fase, pero la ciencia actual desmonta muchas creencias erróneas. Un enfoque respaldado por investigaciones recientes destaca el entrenamiento de resistencia de bajo impacto como la estrategia más eficaz entre los 40 y los 60 años.
¿Por qué el entrenamiento de resistencia low impact es clave en la menopausia?
La disminución de estrógenos acelera la pérdida de masa ósea y muscular (sarcopenia). El entrenamiento de resistencia, realizado con ejercicios de bajo impacto como pesas ligeras, bandas elásticas o máquinas de resistencia, estimula la formación ósea y la síntesis de proteínas musculares sin someter las articulaciones a tensiones excesivas. Un estudio publicado en Menopause (2020) mostró que las mujeres posmenopáusicas que realizaban entrenamiento de resistencia dos veces por semana aumentaban su densidad mineral ósea un 2% en la columna lumbar tras 12 meses.
Beneficios específicos avalados por la ciencia
- Prevención de osteoporosis: El estrés mecánico controlado sobre los huesos activa los osteoblastos, células formadoras de hueso.
- Mejora de la composición corporal: El músculo es metabólicamente activo; su mantenimiento ayuda a controlar el peso y reducir la grasa visceral.
- Regulación de los sofocos: El ejercicio moderado mejora la termorregulación y reduce la frecuencia e intensidad de los sofocos, según un metaanálisis de 2021.
- Salud cardiovascular: La resistencia de bajo impacto mejora la presión arterial y el perfil lipídico, contrarrestando el riesgo aumentado tras la menopausia.
- Bienestar mental: La liberación de endorfinas y la reducción del cortisol combaten la ansiedad y la depresión, comunes en esta etapa.
Mitos comunes sobre el ejercicio en la menopausia
Mito 1: “El ejercicio de impacto es el único que fortalece los huesos”
Si bien los ejercicios de alto impacto (saltos, carrera) pueden ser beneficiosos en jóvenes, en mujeres menopáusicas con densidad ósea reducida aumentan el riesgo de fracturas. La resistencia de bajo impacto proporciona estímulo osteogénico seguro.

Mito 2: “Levantar pesas hará que te lesiones”
Con una técnica adecuada y cargas progresivas, el entrenamiento de resistencia es seguro y mejora la estabilidad articular. Un programa supervisado reduce el riesgo de caídas y fracturas.
Mito 3: “El cardio es lo mejor para perder peso en la menopausia”
El cardio excesivo puede aumentar el cortisol y favorecer la pérdida muscular. La combinación de resistencia con cardio moderado es más efectiva para la pérdida de grasa y la preservación muscular.
Rutina recomendada de resistencia low impact para mujeres de 40 a 60 años
Se sugiere realizar de 2 a 3 sesiones semanales, con al menos 48 horas de descanso entre ellas. Cada sesión debe incluir:
- Calentamiento: 5-10 minutos de movilidad articular y cardio ligero (caminar, elíptica).
- Ejercicios principales: Sentadillas con silla, press de pecho con bandas, remo con mancuernas ligeras, peso muerto con barra ligera, plancha modificada.
- Series y repeticiones: 2-3 series de 10-15 repeticiones, con descanso de 60-90 segundos.
- Vuelta a la calma: Estiramientos suaves y respiración profunda durante 5 minutos.
Es importante aumentar la carga gradualmente y consultar con un profesional antes de iniciar.
Conclusión
La evidencia científica respalda el entrenamiento de resistencia de bajo impacto como la mejor opción para mujeres entre 40 y 60 años. Lejos de los mitos, esta modalidad de ejercicio mejora la salud ósea, muscular, metabólica y mental, permitiendo afrontar la menopausia con vitalidad. Incorporar esta práctica de forma regular, junto con una alimentación rica en calcio y vitamina D, es una inversión en longevidad y calidad de vida.
