El entrenamiento de glúteos no solo es clave para mejorar la fuerza y la estética del tren inferior, sino que también puede ser uno de los mejores aliados para mantener una piel joven y tersa. Así lo afirma la entrenadora Denisse Phit, quien sostiene que “la mejor crema de cara es el entrenamiento de glúteos”. Pero, ¿qué hay detrás de esta afirmación? En este artículo analizamos la ciencia que vincula el ejercicio de glúteos con la producción de colágeno y elastina, y cómo puede contribuir a una apariencia más juvenil.
¿Por qué el entrenamiento de glúteos puede rejuvenecer la piel?
La clave está en la hormona del crecimiento y en factores de crecimiento como el IGF-1, que se liberan durante el ejercicio intenso, especialmente en ejercicios compuestos que involucran grandes grupos musculares como los glúteos. Estos factores estimulan la síntesis de colágeno y elastina, dos proteínas fundamentales para la firmeza y elasticidad de la piel. Además, el ejercicio mejora la circulación sanguínea, lo que favorece la oxigenación y nutrición de las células cutáneas.
Beneficios directos del entrenamiento de glúteos en la piel
- Aumento de colágeno: El ejercicio de resistencia, como las sentadillas o el peso muerto, activa vías de señalización que promueven la producción de colágeno tipo I y III, los más abundantes en la piel.
- Mejora de la elasticidad: La elastina, responsable de que la piel recupere su forma tras estirarse, también se ve beneficiada por el estímulo mecánico y hormonal del ejercicio.
- Reducción del estrés oxidativo: El entrenamiento regular aumenta las enzimas antioxidantes endógenas, combatiendo el daño de los radicales libres que acelera el envejecimiento.
- Drenaje linfático: La contracción muscular facilita el retorno venoso y linfático, reduciendo la retención de líquidos y la hinchazón facial.
El mito de las cremas vs. el ejercicio
Si bien las cremas antiedad pueden aportar hidratación y algunos ingredientes activos, su efecto es superficial en comparación con los cambios sistémicos que induce el ejercicio. Ningún cosmético tópico puede igualar la producción endógena de colágeno que se genera con el entrenamiento de fuerza. Además, el ejercicio mejora la sensibilidad a la insulina y reduce la inflamación crónica, dos factores que también impactan en la salud de la piel.

¿Qué dice la ciencia?
Un estudio publicado en el Journal of Physiology encontró que el entrenamiento de resistencia en adultos mayores aumentó los niveles de colágeno en la piel y mejoró su grosor y densidad. Otro estudio en Scientific Reports mostró que el ejercicio aeróbico y de fuerza incrementa la expresión de genes relacionados con la producción de colágeno y elastina. Aunque la investigación específica sobre glúteos y piel es limitada, los beneficios sistémicos del entrenamiento de grandes grupos musculares son indiscutibles.
Rutina de glúteos para potenciar el colágeno
Para maximizar la producción de colágeno, se recomienda realizar ejercicios compuestos con cargas moderadas a altas, buscando la fatiga muscular. Aquí tienes una rutina de ejemplo:
- Sentadillas con barra: 3 series de 8-12 repeticiones.
- Peso muerto rumano: 3 series de 10-15 repeticiones.
- Hip thrust: 3 series de 12-15 repeticiones.
- Zancadas con mancuernas: 3 series de 10 repeticiones por pierna.
- Puente de glúteos a una pierna: 3 series de 15 repeticiones por pierna.
Realiza esta rutina 2-3 veces por semana, combinada con una alimentación rica en proteínas, vitamina C y aminoácidos como la prolina y la glicina, esenciales para la síntesis de colágeno.
Conclusión
El entrenamiento de glúteos no solo tonifica el cuerpo, sino que puede ser una estrategia efectiva y natural para mantener una piel joven. Como dice Denisse Phit, “la mejor crema de cara es el entrenamiento de glúteos”. Así que ya sabes: si quieres lucir una piel radiante, combina tu rutina facial con un buen trabajo de glúteos. Tu cara te lo agradecerá.
